¿Qué pasa con el alcohol?

El alcohol: el eterno debate.

¿Es cierto que pequeñas dosis de alcohol pueden disminuir la enfermedad cardiovascular y también otros tipos de enfermedades?

¿Se debería evitar cualquier comentario favorecedor sobre su consumo, dadas las nefastas consecuencias de su abuso en muchas facetas de nuestras vidas (violencia, conducción, adicción, desestructuración de la personalidad y de la familia, hipertensión, cirrosis hepática, hepatocarcinoma y otros tipos de cáncer)?

Independientemente de la conveniencia o no de hablar de él (ahora mismo estoy contradiciéndome, ya que tomo partido y hablo de él), ¿cual es la realidad desde el punto estrictamente médico y sólo en relación a la salud física?

En anteriores publicaciones ya he hablado sobre este tema (1, 2, 3 y 4), mencionando sus efectos favorables y también perjudiciales desde el punto de vista del corazón.

Recientemente, ha salido un nuevo estudio sobre este particular , en esta ocasión sobre una población china.

El estudio se realizó sobre 83.732 paciente adultos, durante un seguimiento medio de 10 años. Se evaluó la incidencia de enfermedad cardiovascular (ictus, infarto de miocardio, insuficiencia cardiaca y fibrilación auricular), de muerte y de cáncer de cualquier localización, lo que se definió con enfermedad crónica mayor.

Comparando con la ingesta nula de alcohol, el grupo que consumía hasta 25 gramos de alcohol semanales presentó un riesgo del 28% menor de padecer una enfermedad crónica mayor, del 17% menor el grupo que consumía entre 255 y 150 gramos semanales y del 12% menor en el grupo con un consumo de entre 151 y 350 gramos a la semana. Se identificó una tendencia no significativa a un mayor riesgo en la población que ingería más de 750 gramos de etanol a la semana, que sí resultó significativa para el riesgo de cáncer. Se obtuvieron similares en todos los grupos de pacientes, independientemente del tipo de bebida alcohólica, sexo, edad, ocupación y en los nunca fumadores.

Los autores concluyeron que el consumo ligero o moderado de alcohol es beneficioso para prevenir la aparición de enfermedades crónicas mayores.

Un estudio más para la polémica frente a los detractores de cualquier ingesta de alcohol, aunque a mi juicio, para tener en cuenta.