1

¿Por qué debo tomar SINTROM?

Sintrom

¿Qué es el Sintrom?

El Sintrom es el nombre comercial de un fármaco llamado Acenocumarol. Su función es la de inhibir la acción de la vitamina K. Esta vitamina es necesaria para la correcta coagulación de la sangre, por lo cual este medicamento produce un empeoramiento de la misma.

Pertenece al grupo de los anticoagulantes llamados antagonistas de la vitamina K, siendo el más conocido del grupo la Warfarina que se utiliza en muchos países de forma preferente.

¿Para qué se utiliza el Sintrom?

Se emplea para disminuir el riesgo de padecer una trombosis. En Cardiología sus dos indicaciones más frecuentes son los paciente que presentan una arritmia llamada fibrilación auricular y los portadores de prótesis mecánicas valvulares en su corazón.

Lo que se pretende con ese tratamiento es empeorar (sólo un poco) la coagulación, con el fin de disminuir la posibilidad de que se forme un coágulo en el corazón, que posteriormente pueda desprenderse y llegar por ejemplo al cerebro, produciendo el conocido ictus, trombosis cerebral o accidente cerebrovascular.

¿Tiene algún riesgo seguir este tratamiento?

Si. Ya que al dificultarse la coagulación aumenta la posibilidad de presentar hemorragias, tanto internas como secundarias a cualquier tipo de accidente. Es por eso la importancia de que el tratamiento esté haciendo el efecto justo sobre la coagulación. Ni más, ya que implicaría un alto riesgo de sangrado, ni menos porque aumentaría la posibilidad de formación de coágulos.

Como anécdota, señalar que derivados de este fármaco se emplean en la actualidad en los raticidas. Los roedores, tras su ingestión mueren en un par de días de hemorragias masivas.

¿Por qué se realizan analíticas periódicas cuando tomas ese medicamento?

Es un fármaco que se debe monitorizar su administración. Es decir; no se dan dosis fijas de forma prolongada, sino que la dosis se individualiza según cómo se encuentra la coagulación del paciente en cada momento. Por lo tanto, requiere de análisis periódicos que inicialmente son muy frecuentes para posteriormente espaciarse hasta un control mensual, una vez se ha estabilizado la coagulación.

¿Por qué cambia la coagulación a lo largo del tiempo?

Ya que este medicamento interfiere la coagulación de la sangre inhibiendo la acción de la vitamina K, cuanto más vitamina K tengamos en nuestro cuerpo más Sintrom necesitaremos para hacer el efecto que deseamos.

La vitamina K es muy abundante en verduras, frutas, la leche de vaca y aceites (de soja y de oliva). Si tenemos una dieta estable en dichos alimentos, la cantidad de vitamina K de nuestro cuerpo será también relativamente estable y necesitaremos dosis prácticamente fijas de Sintrom. En cambio, si modificamos la composición de nuestra dieta, aumentando o disminuyendo el aporte de vitamina K, también deberemos aumentar o disminuir la cantidad de Sintrom para mantener una coagulación en el rango adecuado.

¿Hay que tener alguna otra precaución además de la dieta?

Si. Muchos fármacos utilizados para tratar otros problemas interaccionan con el Sintrom y puede descontrolar el tratamiento de un paciente que anteriormente estaba bien anticoagulado y tenía dosis estables de Sintrom.

¿Existe alguna alternativa al tratamiento con Sintrom?

Si. Hoy en día existen los fármacos llamados nuevos anticoagulantes orales. Son más eficaces que el Sintrom, sin mayor riesgo de sangrado, sin interacciones con los alimentos y con muchas menos interacciones medicamentosas. Además, no precisan de controles analíticos periódicos, ya que son administrado en dosis fija.

En el momento actual están indicados en los pacientes portadores de una fibrilación auricular que no presentan problemas valvulares significativos; que es el mayor grupo de pacientes tratados actualmente con Sintrom.

Entonces… ¿Por qué no se cambia la mayor parte de tratamientos con Sintrom a estos nuevos medicamentos?

Pues… lamentablemente, en la mayor parte de las ocasiones, la razón por la que no se realiza la prescripción de estos nuevos medicamentos es puramente económica. Estos fármacos son caros y difícilmente asumibles para la sanidad pública, ya que la población que los debería tomar es muy amplia.

En resumen, el Sintrom es un fármaco de manejo complicado que ha sido muy útil durante muchos años para la prevención de trombosis. En la actualidad ha sido superado, en la mayor parte de los pacientes, por lo nuevos anticoagulantes orales.