¿Son peligrosos los antidepresivos?

Este es un post que no estoy muy cómodo escribiendo. Soy muy reacio a sembrar dudas sobre medicamentos que resultan y han resultado de utilidad para el tratamiento de determinadas enfermedades o dolencias.

En esta ocasión, lo hago con muchas reservas. Aún así creo que puede servir de utilidad para evitar la automedicación y prescripción sin la adecuada reflexión de este tipo de medicación.

Según esta última revisión de 17 estudios realizados, el tratamiento con antidepresivos en la población general, incluidos los conocidos y ampliamente utilizados inhibidores de la recaptación de serotonina, aumenta la mortalidad por cualquier causa, así como el riesgo cardiovascular. En cambio y de forma sorprendente, no aumenta el riesgo ni la mortalidad en los pacientes con enfermedad cardiovascular previa.

¿Cómo explicar que no afecten tanto a los pacientes que ya tienen enfermedad cardiovascular?

Como ya comenté en la entrada de factores de riesgo cardiovasculares,la depresión en sí misma es un factor de riesgo significativo para la aparición de eventos cardiovasculares. Quizá su tratamiento con antidepresivos disminuye en algún modo ese riesgo, que ya está de por sí más elevado en estos pacientes. También se implican efectos antiagregantes (dificultan la formación de trombos) de los antidepresivos como explicación para esta circunstancia.

La verdad es que los antidepresivos no están en muy buena racha. Recientemente, en julio de este año, se publicó un estudio que sugería, con muchas reservas, una posible relación entre el tratamiento con antidepresivos en el embarazo y la incidencia de autismo en los recién nacidos.

Como digo al inicio, me gustaría que este post contribuyera a concienciarnos a todos que tomar una determinada medicación conlleva una responsabilidad. Todos los fármacos que realmente tienen un efecto beneficioso pueden tener efectos secundarios, algunos de ellos aún no estudiados ni aclarados.

Los medicamentos deben utilizarse cuando realmente están indicados y sólo entonces.

Por lo tanto, tened precaución con la automedicación, aunque sea de fármacos ampliamente utilizados y aparentemente inofensivos. Es difícil conocer todos los posibles efectos secundarios a largo plazo.