El calcio en las coronarias predice también la aparición de enfermedades no cardiovasculares.

Angio-TAC torácico

Como ya expuse en el post del 2 de diciembre de 2015 sobre la aparición de calcio en las coronarias de deportistas de alta intensidad, el depósito de calcio en la pared de las arterias ocurre siempre sobre placas de aterosclerosis; es decir en arterias anormales. Este hecho se ha relacionado en multitud de estudios con el aumento del riesgo cardiovascular. El análisis de calcio en las arterias coronarias por TAC se incluye, en la actualidad, en las guías de prevención cardiovascular.

Pues bien, según el estudio prospectivo Multi-Ethnic Study of Atherosclerosis (MESA), realizado durante 10 años en 6814 pacientes sanos de múltiples etnias, con el fin de determinar la eficacia de la aparición de calcio en las arterias coronarias para predecir la aparición de eventos coronarios (angina e infarto de miocardio), la aparición de un significativo nivel de calcio (score de Agatston superior a 400) se asocia,   de forma independiente, además de con un importante mayor riesgo de padecer un problema cardiovascular, con la aparición de cáncer, enfermedad renal crónica, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y fracturas de cadera.

Ya que la aparición de calcio en las coronarias no debería de guardar ninguna relación con, pongamos, una fractura de cadera o con el cáncer, parece que este hallazgo en coronarias podría englobarse en un proceso que podemos identificar como de envejecimiento no saludable y que sería tan sólo una señal de alerta de que algo de nuestra salud no está evolucionando correctamente durante el transcurso de los años.

Por otra parte, los individuos sin calcio en las coronarias (índice de Agatston de 0) estaban de alguna forma protegidos frente a la aparición de enfermedad cardiovascular y de otras enfermedades crónicas, con una reducción del riesgo de padecerlas del 25%.

En conclusión: la existencia de calcio en las coronarias no sólo identifica a pacientes con un mayor riesgo de sufrir un problema cardiovascular, sino también de padecer otro tipo de enfermedades crónicas sin aparente relación con la existencia de la aterosclerosis que la determinación de calcio refleja.