Las estatinas también pueden ser beneficiosas en otras enfermedades

Las estatinas son un grupo de fármacos con capacidad de importantes descensos del colesterol plasmático, ampliamente utilizados para la prevención cardiovascular.

Es cierto que las estatinas pueden tener efectos secundarios y si los presentan es necesario cambiarlos o a otro del mismo grupo o a veces cambiar de grupo farmacológico.

Sí. Todos los fármacos que tiene una acción beneficiosa tienen potencialmente efectos colaterales que pueden presentarse y que necesitan evaluarse para decidir la actitud a seguir.

En el caso de las estatinas y a pesar de ser uno de los fármacos que mayor beneficio han aportado en los últimos tiempos a la salud cardiovascular de la población, se oyen en la calle y también en ocasiones entre profesionales de la medicina advertencias continuas sobre los perjuicios que puede causar tomar este tratamiento.

No me canso de repetir que las estatinas, a pesar de tener efectos secundarios que pueden aparecer, la inmensa mayoría de los pacientes que los toman no los presentan y tienen la suerte de seguir un tratamiento que en su caso probablemente les va a aumentar la esperanza de vida.

En el post de hoy no me voy a referir a los beneficios de las estatinas desde el punto de vista cardiovascular sino que voy a mencionar un reciente estudio publicado el pasado mes de febrero en Journal of Clinical Oncology realizado por The Breast International Group, realizado en 8.010 mujeres postmenopáusicas con cáncer de mama invasivo en estadío precoz, con receptores hormonales positivos, entre los años 1998 y 2003.

Los autores concluyen que el tratamiento con medicación para bajar el colesterol (principalmente estatinas) puede tener un papel en la prevención de la recurrencia del cáncer de mama con receptores hormonales positivos, en estadío precoz.

Evidenciaron que las pacientes con cáncer de mama, que estaban tratadas con medicación para disminuir el colesterol plasmático, presentaban características del tumor más beneficiosas (incluido menor tamaño) y mejoraban sus resultados con respecto a las que no los utilizaban.

Estas pacientes tenían una supervivencia sin enfermedad un 21% mejor, una mejoría del 24% del intervalo libre de enfermedad y del 26% del intervalo de la recurrencia a distancia, comparadas con las que no tomaban esa medicación.

En conclusión: las estatinas, aunque con posibles efectos secundarios, no sólo tienen un indiscutible papel en la prevención cardiovascular, sino posiblemente también en otras patologías como es el caso de algún tipo de cáncer de mama.